Patrick Wayne Kearney

Patrick Wayne Kearney

Patrick Wayne Kearney nació en la década de 1940 en Texas. Era el menor de tres hermanos en una familia aparentemente normal. Al ser un niño enclenque y enfermizo se convirtió en objeto de burla y agresiones por parte de sus compañeros en el colegio.

Esta situación lo volvió tímido y retraído, y comenzó a fantasear con matar a quienes le ofendían. Una vez terminados sus estudios, tuvo un efímero matrimonio que apenas duró dos años. Una vez divorciado, se transladó a California, donde finalizó sus estudios y consiguió un trabajo como ingeniero en una línea aérea. En California conoció a un veterano de guerra llamado David Douglas Hill. David estaba casado, sin embargo abandonó a su mujer y se convirtió en amante de Patrick. La relación de pareja era tormentosa, ya que discutían muy a menudo, especialmente por los celos que tenían el uno del otro. Cada vez que discutían, Patrick se iba a hacer largos viajes en coche para tranquilizarse. En esos viajes frecuentemente recogía a autoestopistas a los que mataba y posteriormente violaba. Su forma de actuar era siempre la misma: recogía a la víctima, conducía un trecho con aparente normalidad y en un momento dado, les disparaba en la cabeza. Luego practicaba la necrofilia antes de desmembrar cuidadosamente los cuerpos e introducir los restos en bolsas de basura que luego iría abandonando de trecho en trecho a lo largo de alguna autopista.

Su última víctima fue John LaMay, a quien mató en casa el 13 de Marzo de 1977. LaMay había dicho en su casa que iba hasta Redondo Beach a visitar a un amigo llamado Dave, quien resultó ser David D. Hill. Cuando le abrió la puerta, Patrick le dijo que en ese momento no estaba en casa, pero que podía esperarlo viendo la televisión. Con total normalidad lo acompañó hasta el salón e incluso le preparó una taza de café. Momentos después, sin previo aviso, le disparó en la cabeza. Llevó el cuerpo al cuarto de baño y allí lo desmembró tan cuidadosamente como hacía siempre. Luego empaquetó los restos en bolsas y finalmente los iría esparciendo por una zona desértica.
Investigando el caso, la policía llego hasta la casa que la pareja compartía, y fueron recibidos tranquilamente por Patrick, quien se mostró sorprendido y a la vez preocupado por la desaparición del joven mientras decía que no había aparecido por allí.
En una segudna visita, la policía solicitó unas muestras de cabello tanto a Patrick como a David, a lo que ambos cooperaron. Una vez analizadas, y viendo que las muestras de Patrick coincidían con las encontradas en algunos cadáveres hallados recientemente, regresaron a la casa para detenerlos y una vez allí, observaron que habían desaparecido.
Se habían ido a El Paso, sabedores de que su detención era cosa de tiempo dada la campaña que se había montado en torno a su captura. Tras varias discusiones, retornaron a Los Ángeles y el 1 de Julio de 1977 entraron en una comisaría. Una vez allí, señalaron un cartel con sus retratos y dijeron: “Somos nosotros”. Fueron arrestados inmediatamente.
Cuando el juicio comenzó, lo primero que se hizo fue liberar a David, ya que no había pruebas en contra de él y además Patrick lo exculpó completamente, alegando que no había participado en ninguno de los crímenes, acciones que ignoró hasta que se fugaron para escapar de la policía. Le fue impuesta una multa por encubrimiento.
Patrick se mostró completamente cooperador, detallando todos y cada uno de sus crímenes así como la ubicación de los cuerpos que no habían sido encontrados.
Finalmente, lo encontraron culpable de 21 asesinatos por lo que fue condenado a otras tantas cadenas perpetuas. Se libró de la pena de muerte ya que ésta fue puesta en vigor de nuevo en California en Agosto de 1977 y sus crímenes eran todos anteriores a aquella fecha.
Actualmente sigue en prisión.

 

Fuente Unica:

matase.wordpress.com