Las caras de Bélmez

Las caras de Bélmez
Las caras de Bélmez, son un fenómeno paranormal llamado Teleplastía, fenómeno recurrente en los ámbitos popular-religiosos y paranormales, el cual consiste en la impresión de imágenes, normalmente caras o dibujos, que aparecen de forma inexplicable en suelos, paredes, y objetos sin que exista una razón aparente que explique tal fenómeno. Algunos dicen que es una emisión del psiquis humano de forma inconsciente, otros que existe una remanencia de emociones de personas que vivieron en el lugar y que se queda impregnadas en el ambiente durante siglos, hay los que sostienen la teoría de que los muertos quieren de alguna manera expresar algo, o llamarnos la atención para un hecho en concreto.
Por otro lado los escépticos y gente común, sin hacer un estudio mas concienzudo descartan estas imágenes, no argumentando el fraude o la mala fe, si no un fenómeno normal, llamado pareidolia
la pareidolia es la capacidad  de reconocer formas humana en cualquier patrón aleatorio de las cosas, formas de madera, arenas piedras, manchas de humedad etc...

Esto es bastante logico, aunque no explica el por que son tan recurrentes dentro de la casa en Belmez, es decir manchas de humedad en las pares, techos y pisos, no son nada del otro mundo, pero que las llamadas
Teleplastías, aparezcan y desaparezcan constantemente, no solo en el mismo lugar, si no en sitios diferentes ya es bastante extraño.
Pongamos de ejemplo una gotera en el techo, (de mampostería o cemento) en raras ocasiones una gotera, coincide con un hueco o alguna grieta, en la parte superior. La mayoría son originadas por fracturas y orificios pequeños repartidos en una gran extensión del techo. La tendencia natural del agua que penetra en el techo es a salir por el otro lado, desplazándose por fisuras y huecos internos. Y una ves que el agua traza su camino, lo sigue una y otra vez ensanchando el camino, de la misma manera que el agua hace los ríos, pero en miniatura.

Por lo que el agua caisi invariablemente sale por el mismo lado, provocando la misma gotera. Y si no se repara esa gotera. La mancha que deja no solo sera de sales, del tipo salitre (nitrato de sodio, nitrato de potasio), si no que comenzaran a ser manchas obscuras por algunos metales (zinck, Cromo, hierro). Y si se sigue dejando las manchas se volverán rojizas o cafés, lo que indicara que ya hay daño en las varillas y de mas elementos metálicos de construcción.

 

La mancha que forma, cambiara con la humedad o la cantidad de lluvia, haciéndose mas grande o pequeña, mas visible e incluso casi desaparecer. o simplemente cambiara de forma, pero hay seguirá la mancha. Una mancha podrá tener formas muy caprichosas, estrellas, rombos, letras, animales, rostros, cuerpos e incluso las llamadas "Vírgenes de Guadalupe", pero es virtualmente imposible que estas mismas manchas aparezcan y desaparezcan en otros, puntos de la construcción. Se formaran nuevas pero cada mancha prácticamente es al azar, por lo que su forma sera distinta, y casi irrepetible.
 
Desafortunada mente, lo anterior solo deja claro. El que sean manchas de origen natural, resulta virtualmente imposible. Si, se toma en cuenta lo que se dice de ellas, que cambian de posición, tanto en ubicación dentro de la cocina, como la posición del rostro y los gestos.
Pero no valida los testimonios, es decir la personas pueden decir que el mismo rostro, apareció en un lado y luego en otro, pero no implica que sean ciertos. Por que esto podría explicarse como una especie de sugestión, o una imaginación muy activa. Aun que los testimonios resulten ser muy convincentes y de personas con reputaciones impecables. Realmente no sirven de mucho como prueba, daría lo mismo si lo dice el presidente o el papa. Porque si el testimonio no se acompañan de alguna prueba, resulta poco convincente.
El fraude, posiblemente sea lo que mejor podría explicar este fenómeno, dada la poca evidencia científica del caso ya que las investigaciones. No son imparciales los escépticos, van en post del fraude, no realizando investigación de campo, si no buscando la forma de recrear los rostros en otros pisos y paredes, inventando cientos de formulas con químicos y de mas procesos capas de pintar o decolorar el concreto ya fraguado. Incluso hacer las imágenes aun antes de que fragüe. Sin comprobar que estas formas de recrear los rostros sea la indicada.

Los que creen que estas imágenes son verdaderas, de inicio ya están sesgados, o predispuestos a encontrar cosas paranormales, en esa casa. Las investigaciones, no van en busca del origen de los rostros. Mas bien, en encontrar cosas extrañas o paranormales ejemplo;
Antes de llegar a una investigación mas profunda, se invento la leyenda negra de que esa casa habia sido un prostíbulo y que las mujeres abortaban y enterraban hay mismo a sus fetos. Cosa que se desmintió, por que desde la construcción de la misma a pertenecido a la misma familia. Aun que si se encontró que la casa esta asentada sobre un antiguo cementerio.
Pero vaya es difícil encontrar un lugar donde se asegure que no haya muerto alguien, o estén restos enterrados. Y sin embargo son pocos los lugares que se presumen con fenómenos fantasmales. Es que sinceramente es intrascendente si hubo o no cementerio.
Aun que claro, han echo experimentos de campo, pero considero que fuera de los grupos de investigadores paranormales. No tienen una validez científica. Se han llevado mediums, sensitivos, sesiones espiritistas, psicofonias, estudios con el péndulo, etc... Experimentos que resultan curiosos pero desafortunada mente no demuestran nada.

La única prueba que encontrado que es imparcial, es el análisis del Instituto Hidrológico y Minerológico de Valencia. firmado por el DR. J.J. Alonso. El cual no es concluyente para ninguna postura.

Informe Acerca De Unas Muestras Traídas Para Su Análisis Al Instituto Hidrológico y Minerológico de Valencia. [PDF]

Pero bueno mas aya de las conclusiones vamos a contar la historia.


El día 23 de Agosto de 1971, Bélmez de la Moraleda estaba sometido a un caluroso día de verano, pero a pesar de ello en el interior de las casas se agradecía el frescor que proporcionaban las gruesas paredes. Doña María Gómez, cocinaba tranquilamente en la cocina de su casa realizando los menesteres propios, cuando de repente se percató de que en el suelo junto al fogón, había una extraña mancha. La mancha después de haberla examinado concienzudamente por ella y su marido Juan Pereira, resultó ser una especie de rostro informe. La examinaron una y otra vez, sin saber ciertamente de lo que se trataba. Miguel, hijo de la familia Pereira, conseguía imaginar un rostro. Ese día no se le dio mucha importancia, pero conforme transcurrían las horas aquel rostro sin forma se convertía en la imagen clara de una faz humana. La familia Pereira salió aterrada de la casa, cuando vieron al día siguiente esa imagen sobre el suelo de cemento. En el pueblo se despertó la curiosidad por la extraña imagen que en la casa de María había tenido aparición. Los propios vecinos, hacían referencia a que la imagen se parecía a la Santa Faz que hay en la Iglesia de Jaén, y la verdad es que la tenía.

Miguel, presa de pánico junto con sus padres, procedió a picar el rostro que en el suelo de la cocina había aparecido. Pero poco unos meses más tarde, concretamente en Septiembre de ese mismo año, hacía aparición otro muy parecido al anterior. Esta vez la familia lo tomó con más filosofía y extrajo el rostro aparecido en el mismo lugar que el primero y lo colocó en la pared de la cocina con un cristal cubriéndole a modo de cuadro. En el lugar donde apareció la última cara, Miguel acompañado por el maestro de obras del Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, excavó un foso en la cocina de la casa de 2’80 metros de profundidad por 1’50 de diámetro. El pensamiento unánime de todos los asistentes, era encontrar fotografías enterradas, que creían que podrían ser las causantes de la emulsión de las imágenes. Pero la verdad es que sólo encontraron numerosos huesos en el subsuelo de la casa de María, que en conjunto con la vivienda contigua y parte de la Iglesia, formaban parte de un antiguo cementerio del siglo XIII, aunque la antigüedad del pueblo date del siglo XV. Todas estas fechas las proporcionaron los estudios efectuados por el C14 ( Carbono 14 ) en una universidad española.

Al poco tiempo, tras enlucir el suelo de nuevo con cemento, concretamente el 10 de septiembre de 1971, nuevos rostros hicieron aparición en gran número , esta vez en torno a uno central más imperfecto y difuminado. La verdad es que tampoco tuvo tiempo de esclarecerse demasiado, porque el joven Miguel aterrado por la aparición de estos rostros procedió a picarlos dejando los fragmentos junto a la pared del fogón

Casi al tiempo de la llegada de 2 reporteros madrileños, un nuevo rostro de facciones diametralmente opuestas  hizo acto de presencia en el suelo de la habitación-cocina. Era la imagen de un niño, o incluso de un feto, que miraba fijamente hacia el otro lado de su realidad. Este descubrimiento hizo correr ríos de tinta, al mismo tiempo que encrespó el animo de algunos que, como la Iglesia, que ya despuntaban en contra del fenómeno.

De trazos finos, casi aprovechando las propias marcas del cemento enlucido del suelo, la expresiva mirada de la efigie a la que bautizaron como "la pelona" por su calvicie, se convirtió en el centro de atención de los cada vez más visitantes de la casa. Animados por los artículos de los diferentes periódicos, miles de visitantes llegaron a colapsar la localidad serrana con automóviles y autobuses, produciendo escenas realmente esperpénticas y del todo desconocidas para los vecinos del apacible pueblo.

Los bares y comercios abrían hasta en festivo y siempre agotaban su existencia. Con un censo de 2.323 habitantes en aquel 1972, Bélmez comenzó a recibir cinco mil visitantes diarios, por lo que el ayuntamiento se las vió y se las deseó para controlar los diversos incidentes que se producían en las calles del pueblo, incluso otras localidades vecinas fletaban autobuses para visitar la casa.

Santones, videntes, valientes, temerosos, curas y los primeros científicos se apiñaban en torno a las imágenes misteriosas. Imágenes a las que se habían unido otras 2 muy semejantes a "la pelona" y que eran motivo de sobresalto por parte de los visitantes.

A mediados de Enero, varios miembros de la brigada de la investigación criminal, dependientes de la dirección general de seguridad de Madrid, llegaron a la casa con el fin de investigar de un modo oficial el asunto. Lo que nadie sabia es que casi durante un mes unas cámaras especiales de cine y fotografía habían sido colocadas en el edificio contiguo a la casa para observar todos los movimientos de posibles sospechosos, pero este espionaje no dió ningún resultado.

La Pava aguantó lejías y alcoholes que la dueña y algunas vecinas le restregaron con el fin de borrarlas, pero todo fue inútil. El ayuntamiento decidió picarla y fue Miguel Pereira, hijo de la pareja, quien cansado ante tanta curiosidad la emprendió a golpe de pico contra la forastera. En pocos minutos una nueva lechada de cemento cubrió el pequeño hueco, y como si fuera un mal sueño, los habitantes de la casa y toda la vecindad recuperaron la ansiada tranquilidad, tranquilidad que solo duró siete días hasta que un nuevo rostro, prácticamente idéntico al primero apareció de nuevo en el fogón.

 

El albañil Sebastián Fuentes fue el encargado de recortar este segundo rostro, para depositar lo en una hornacina cubierta por una lámina de cristal. Los primeros análisis descartaron que la cara hubiese sido pintada, y la teoría de que aquello era una señal humana o demoníaca cobro adeptos en el pueblo. La historia era solamente conocida en el pueblo hasta que el 15 de septiembre un redactor del diario Jaén desplazado para cubrir un conflicto entre cooperativas aceiteras se encontró con la exclusiva de su vida. Tras llegar al domicilio y fotografiar al rostro, realizó una crónica donde se informaba por primera vez del insólito suceso. A partir de ese instante el suceso se convertiría en unos meses en una noticia de primera magnitud en todo el país. Detrás del Diario Jaén llego el Ideal de Granada y luego el Diario Pueblo, el mas vendido de los años setenta, llevando tres enviados especiales al pueblo para realizar sus crónicas.

Fue el Gobernador Civil de Jaén Jo Ruiz de Gordoa quien decidió consultar con su amigo Germán de Argumosa y Valdés, pionero en indagar los misterios de aquella prometedora ciencia llamada Parapsicología. Argumosa confeccionó un dispositivo de magnetófonos para captar parafonias o también conocidas como psicofonías, logrando el 13 de Febrero captar extrañas y siniestras voces, repitiendo la grabación durante varios días y noches bajo la vigilancia de la guardia civil.

 

La historia antes de los hechos:

La casa de las caras tenía una historia oculta que nadie había querido o sabido desenterrar. El 18 de febrero del 72 el albañil Sebastián Fuentes comenzó las obras de excavación en la zona donde mas caras habían aparecido, hallando diversos restos óseos, que resultaron ser parte del esqueleto de adolescentes de hacia unos 170 años. Se sacaron cientos de huesos, multiplicando la creencia de que los cuatro dígitos aparecidos bajo la figura del "pelao" eran una fecha en la que se produjo un acontecimiento que explicase las apariciones.

Rápidamente los historiadores, para quitar hierro al feo asunto mostró las actas del ayuntamiento en las que se verificaba que en el lugar estuvo emplazada la iglesia de Beles, el cementerio, y retrocediendo años atrás una mezquita funeraria de los árabes, confirmando la presencia de restos óseos como algo normal.

Tras una ardua investigación se ha sabido que en 1858 vivían en la casa los abuelos maternos de Juan Pereira, Ramón Sánchez y su esposa María Antonia Martínez. Fue su hija Ramona de 9 años, la primera que percibió unos terribles quejidos que se escuchaban en el techo. Lamentos que iban acompañados de pisadas cansinas que realizaban siempre un mismo itinerario. Lo que en principio parecía una chiquillada fue motivo de preocupación cuando varios vecinos observaron una fantasmal figura que parecía un muerto en la entrada de la casa. Al mismo tiempo los enseres y cacharros de la casa saltaban y bailaban como por arte de magia. El suceso fue conocido por todo el pueblo y dio a la casa fama de encantada durante algunos años, fama que aumento al morir en una reyerta 2 comerciantes en la misma puerta de entrada tras coserse a cuchilladas.

El patriarca de la familia, Ramón Sánchez, falleció en aquella habitación, la mas baja y próxima al exterior diciendo al expirar: "esto tie que ser un alma de otro mundo". Una historia sobre cogedora, si añadimos que en 1978 y por su expreso deseo Juan Pereira fue descendido, momentos antes de fallecer a la habitación cocina que ya tenia mas de una docena de rostros entre los cuales murió el dueño de la casa.

Poltergeist

Haciendo alusión a la casa vecina. Según he tenido noticias, los inquilinos y propietarios de la misma, dicen haber escuchado ruidos, gemidos, voces y demás fenómenos que se podrían clasificar como poltergeist, como arrastrado de muebles, caída de cuadros etc. He de aclarar que María afirma que en ningún momento se han producido este tipo de fenómenos en su casa . Esto me da pie a extraer dos conclusiones:

1ª .- Si lo que se dice de la casa del número 3 de la calle Real es cierto, quizás se le pueda atribuir el fenómeno de las teleplástias al mismo que causa los supuestos poltergeist y como las dos casas son las únicas que están emplazadas en el terreno perteneciente al antiguo cementerio y también son la únicas en toda la calle, en las que han ocurrido este tipo de fenomenología paranormal, me inclino a pensar que la causa de los fenómenos extraños, reside en el emplazamiento del susodicho cementerio y más concretamente a su parte antigua.

2ª.- La buena fe y sinceridad por parte de María al afirmar que realmente en su casa no ocurre nada paranormal, sólo las caras ( que no es poco ). Pero si analizamos esto último, nos damos cuenta de que si María buscara algún afán de protagonismo a la hora de exponer o mostrar su caso a la opinión pública podría perfectamente decir que en su casa también ocurren estos fenómenos y como en la mayor parte de veces que realmente ocurren los hechos, el investigador nunca está presente ya que se producen en lo momentos más íntimos e inesperados, María podría haber aprovechado la buena fe de los investigadores y haber colado alguna "mentirijilla", cosa que hubiera potenciado el fenómeno en gran manera. Pero no, no ha sido así, María ha sido totalmente sincera con nosotros y creo que con todo el mundo y a pesar de que mucha gente opina que estas caras son pinturas de algún misterioso artista que se entretiene engañando a la opinión pública, siempre gozará de la credibilidad de todos nosotros, los verdaderos investigadores de este tipo de fenomenología. Y si alguien duda, le remito a que se acerque a Bélmez y lo compruebe personalmente.

Se acabó el misterio


Nuevas caras eran descubiertas por los periodistas, mientras otras se formaban casi instantáneamente para volver a desaparecer en minutos. Estos descubrimientos debieron colmar la paciencia de iglesia y gobierno. Nadie sabe que ocurrió con certeza pero el 25 de febrero del 72 el diario Pueblo salía con el siguiente titular: "se acabo el misterio". Según aquella crónica una comisión dirigida por Jo Luis Jordán, junto al equipo de Pueblo investiga y el químico ángel Viñas había dado con la solución al misterio. Tras esta conclusión y sin cuestionarse el rigor de los análisis efectuados, el resto de medios de comunicación dejaron de informar sobre el asunto Bélmez, parecía que hubiese una mano negra en todo aquel asunto.

España entera se río de "Los caras de Bélmez" (portada del Semanario Codorniz), y el propio alcalde y el ayuntamiento en pleno fueron procesados.

 


La operación Tridente:

 

FASE 1: Reacción eclesiástica.

 

El número 5 de la calle Rodríguez Acosta se había convertido en un segundo santuario, hasta su portal peregrinaban diariamente miles de personas buscando un milagro, un milagro pagano que irritó desde el primer momento a la iglesia de Bélmez Fue el párroco Antonio Molina el primero en lanzar arengas contra la autenticidad del fenómeno. En los primeros días del años 72 hizo todo lo posible por demostrar que aquello no era mas que un ingenuo fraude provocado por varias vecinas. Lo que nos se había sabido hasta ahora es que el sacerdote cumplía ordenes de su superior el obispo de Jaén. Con el paso del tiempo y al verse duramente presionado por las cúpulas eclesiásticas acabo abandonando el pueblo y colgando los hábitos años después.

 

FASE 1: Comisiones fantasma.

 

El 19 de Febrero apareció José Luis Jordán Peña a la cabeza de un supuesta comisión compuesta por especialistas en construcción, pintura, química, fotografía, etc., enviada por el ministerio de gobernación. Su objetivo era descubrir el fraude y sus autores.

La primera autoridad con la que entró en contacto fue el párroco Antonio Molina quien le afirmo que María le había desvelado que todo era fruto de una supuesta broma entre vecinas y le aseguro que las psicofonias se produjeron gracias a la utilización de un complicado dispositivo electrónico situado en el interior de un vehículo situado a 3 kilómetros de la casa. El subsiguiente paso fue analizar la segunda aparición aparecida en la cocina llegando a la conclusión de que estaba modelada por un pincel de gruesa cerdas con hollín y vinagre. El descubrimiento del fraude dejó escrito en diferentes documentos la existencia de tan importante comisión, la cual nunca existió, confirmación hecha por los supuestos miembros de la misma años después. En las actas de la asociación Eridanic quedaba reflejado que tan solo fue una excursión muy interesante y en todo caso los participantes tuvieron la oportunidad de conocerse entre si, curiosa forma de calificar a una supuesta representación ministerial.

 

Gracias a las pesquisas del abogado Manuel Gómez Ruiz se ha sabido que jamás se pudieron efectuar análisis directos sobre el rostro en cuestión, ya que este fue situado tras el cristal y empotrado en la pared mucho antes de que Jordán y su comisión fantasma llegaran hasta allí. El recubrimiento de la faz nunca se movió de allí y nadie pudo manipular la superficie de la imagen, por lo que aquel "meticuloso análisis" no lo fue tanto. Por último el alcalde Ribas, aseguró que de haber existido tal comisión avalada por el gobierno, el primer paso hubiera sido presentarle a el sus credenciales, cosa que no se hizo.

 

FASE 3: Intervención gubernamental.

En aquel 1972 Pablo Nuñez Moto, jefe provincia de la administración local de Segovia, fue el primero en amenazar a los presuntos encubridores del "truco", enviando una carta al alcalde Manuel Rodríguez Rivas. En el mes de agosto, un imponente coche negro entraba en la plaza del pueblo, montando en el alcalde del pueblo y fue llevado ante el ministro Tomas Garicano Goñi indicando que el caso había que cortarlo a lo que el alcalde respondió que el no podía cortar las carreteras de acceso al pueblo, y que pusiera a la guardia civil para que no dejara pasar a nadie, a lo que el ministro respondió: "te vas a enterar Rivas, te enterarás".

A estas amenazas del ministro, se unían las llamadas de otro máximo dignatario de la iglesia de Jaén el obispo Antonio Peinado Peinado (llamado el "repeinado").

 
 

Durante los 20 años posteriores a la operación tridente todo el país pensó que una familia de analfabetos se había reído de ellos utilizando sofisticados trucos que de paso, pusieron en evidencia los métodos de algunos caza fantasmas y demás hierbas. La espesa cortina de humo impuesto por el poder tuvo un resultado inmediato. Los medios, servilistas unos y obligados otros, cumplieron su cometido a la perfección, y a los pocos meses nadie se acordaba ya de Bélmez. A pesar de que todos le habían dado la espalda, las teleplastias continuaron surgiendo por toda la casa, pero no fue hasta la decada de los 90 cuando realmente se volvió a investigar sobre las caras.

 

En el año 1995 el CESIC informaba que en las muestras recogidas en las caras de Bélmez no había rastros ni de pintura ni de la lista de elementos que en su día se dijeron que las causaban.

 

El polígrafo dictaminó sentencia

A pesar de someter a María al uso de un polígrafo ( Detector de mentiras ) y aun sabiendo que no es fiable al 100%, se pudieron corroborar muchas de las preguntas que se le hacían con respecto a la formación de las caras y su misteriosa aparición. También se procedió a analizar la humedad del suelo y se pudo comprobar que bajo condiciones normales, el suelo posee un índice de humedad superior al 80%. Uno de los motivos por los cuales creo que las teleplástias toman una intensidad superior al del resto de otras formaciones que aparecen en otros lugares, es la excesiva humedad en combinación con algunos materiales o elementos que forman parte del suelo o del cemento de la casa. Lo más curioso es que cuando las imágenes se humedecen, toman una coloración más oscura, que las hace sobresaltar del fondo de cemento.

Notario
Con el fin de descubrir si alguien pintaba, borraba y volvía a pintar imágenes, mediante notario que confirmara la situación, se precintó la casa durante un mes para que nadie entrara ni saliera. Cuando reabrieron la casa había habido cambios en las imágenes. Queda constancia en la Notaría de Huelva, números 462 y 667 del año 1973.

Las imágenes no aparecen sobre la última capa de cemento, sino sobre la capa anterior, una subcapa. Esto ha hecho pensar que no se trata de dibujos ya que no están realmente en el piso de la cocina, sino en un lugar más profundo.

El documento realmente no me pareció muy revelador; es que lo pongo adjunto para que lo analizen.
NOTARIO [PDF]

El acta notarial en si solo es un elemento que da fe, de los hechos, que no busca investigar el fenomeno. solo da testimonio de que hubo cambio en las fotografías realizadas, y que la cocina fue sellada. No descartando el fraude, por que las pinturas pudieron hacerse tiempo atrás con algunos químicos que obscurecen con el tiempo.

 

La Otra Casa con rostros.

El 7 de febrero del 2004, según informa la propia SEIP, la alcaldesa Rodríguez Arias propuso crear "un museo" y se tomaron acuerdos entre los familiares de María Gómez, el ayuntamiento y la SEIP (nadie podía explicar por qué esta organización formar parte de un tripartita así, más tarde el asunto parecería más claro) para volver a abrir la casa a los visitantes y, con ello, el grifo de los ingresos turísticos.

En mayo, otra "parapsicóloga" con ansias de fama, anunció que las caras estaban desapareciendo. Y tal cosa sería lógica si fuera cierta la nunca probada afirmación de que la "causa" de las caras era la fallecida María Gómez Cámara por algún medio mágico (o "psíquico", que para el caso es lo mismo).


La otra María, la alcaldesa, entró en pánico, llamó a todos los medios de información el 21 de mayo para desmentir "tajantemente" que las caras estuvieran desapareciendo. En la mente de la alcaldesa, seguramente, apareció aquella vieja imagen de cómic con billetes dotados de alitas, volando hacia la lejanía.

Para hacer el "museo", la alcaldesa ofreció a los cinco hermanos legatarios de la dueña original que el ayuntamiento compraría la casa en seis o siete millones de pesetas (entre 36 mil y 42 mil euros). En julio de 2004, los hermanos reviraron con una contrapropuesta asombrosa: cien millones de pesetas (600 mil euros). Una cifra así habría reventado el presupuesto del pequeño ayuntamiento.

Urgía otra casa con un fenómeno paranormal igualmente asombroso o incluso  más, y que no costara lo que un piso de lujo en el barrio de Salamanca en Madrid.

Y entonces, coincidencia coincidental, casualidad casual, azar azaroso, afortunada fortuna, el 25 de septiembre Pedro Amorós descubre un montón de caras en otra casa, aquélla en la que nació María Gómez.

Esta vez no fue la familia la que pudo decir que se sintió "aterrada" por la aparición de las caras. Éstas se presentaron en función de gala exclusiva para ni más ni menos que uno de los miembros del tripartita antes mencionado.

En esta ocasión, ya con la experiencia obtenida en el pasado, tampoco se hizo ningún experimento, estudio, análisis o investigación. Las supuestas caras fueron declaradas "de origen paranormal" por obra y gracia de Pedro Amorós Sogorb. Y, curiosamente, el precio del nuevo inmueble declarado "misterioso" por decreto sí está al alcance del Ayuntamiento, y se inicia el
proceso de compraventa correspondiente.



Fuentes;
wikipedia.org
pasarmiedo.com
escalofrio.com
kruela.ciberanika.com
arp-sapc.org
mundoparapsicologico.com
elmundo.es
digital.el-esceptico.org
Y el patito feo, por que lejos de ayudar a explicar el fenomeno, ayudo a que este sea catalogado como fraudulento
pedroamoros.com/ (*)