Andrei Tolstyk - el niño perro de Baspalovskaya en siberia

Andrei Tolstyk - el niño perro de Baspalovskaya en siberia

 

Si uno pone la palabra Baspalovskaya en Google, no aparecen resultados. Baspalovskaya es un perdido pueblo de la Siberia rusa donde viven tan pocos habitantes, que hace unos siete años nadie notó que una casa había sido abandonada por la madre, primero, y por un padre alcohólico, después. Para peor, la vivienda se situaba en la lejanía.

Ignorado por todos, sólo quedó allí un bebé de tres meses que sobrevivió hasta ahora, cuando acaba de ser descubierto: es Andrei Tolstyk, denominado "el niño perro".

Esta historia comienza en el 2004 cuando unos asistentes sociales iban de paso por el susodicho poblado y constataron que Andrei, según los registros, no iba a la escuela. Comenzaron a buscarlo y hallaron esta enorme y desoladora historia.

Los investigadores dedujeron que Andrei tuvo una única posibilidad para subsistir: el perro guardián de la casa se las arregló para darle alimentos.

Hoy está de vuelta en la civilización, pero su añosa educación animal le dejó marcas radicales en su comportamiento: al principio, andaba en cuatro patas, mordía agresivamente y olisqueaba como los perros.

Además, según establecieron los médicos, Andrei nació con problemas de habla y oído, que complicarán notablemente su desenvolvimiento.


Amistad con niñita

La primera prueba de fuego ya se le presentó. Andrei fue llevado hasta un orfanato. En declaraciones a la agencia rusa RIA-Novosti, quienes atienden el lugar contaron que al comienzo tenía miedo a la gente, se comportaba con agresividad y erráticamente.

No obstante, constataron rápidamente algunos progresos, como su capacidad para expresarse con un lenguaje básico de signos. Y dos semanas más tarde, ya andaba en sus dos pies y comía con cuchara.

Los demás niños, asustados, lo miraban con sospecha y lo llamaban el "niño salvaje". Pero Andrei logró algo espectacular, aunque paulatino: trabó amistad con una pequeña niña del orfanato comunicándose con signos básicos.

Ahora se viene lo más difícil para Andrei. Los científicos tratarán de integrarlo a la civilización, pero paralelamente lo someterán a investigaciones para determinar cómo se desarrollan aspectos del conocimiento humano, como el lenguaje. Así ha ocurrido con muchos niños salvajes.

Fuentes:

lalomarquez.blogspot.com

clubmascotas.cl