Alien Big Cats

ALIEN BIG CATS

 

El pasado mes de septiembre (2009) un ciudadano británico fotografió frente a su casa, ubicada en una urbanización de Mijas (Málaga), una pantera. Cuando la policía acudió al lugar, el animal había desaparecido sin dejar rastro. Éste no es más que el penúltimo episodio de un fenómeno, el de los Alien Big Cats, que parece estar reactivándose.

Estoy totalmente seguro de que lo que vi y fotografié no era un perro ni un jabalí. Era una pantera.” Así de tajante se mostraba Ean Ritchae, el británico de 69 años que el pasado 25 de septiembre avisó a la policía local de Mijas (Málaga) de la presencia de este animal frente a su casa de la urbanización Los Claveles. A pesar de que Ritchae consiguió fotografiarla y de que tres vecinos más aseguraron haberla visto por la urbanización, los policías, la Guardia Civil y el Seprona, que rastrearon la zona, no encontraron rastro alguno de la supuesta pantera, de la que no se ha vuelto a tener noticias. El extraño fenómeno de los grandes felinos que aparecen y desaparecen repentinamente, incluso en áreas densamente pobladas, no es nuevo. De hecho, en criptozoología son conocidos como Alien Big Cats (ABC). El término alien se emplea para explicar que el animal se encuentra fuera de su entorno natural.

GRANDES Y ESCURRIDIZOS
Según los testigos, son de gran tamaño, principalmente de color negro (aunque la gama va desde el marrón oscuro hasta el gris ceniza) y de una agilidad asombrosa, que les permite correr a gran velocidad y realizar increíbles saltos. Se han tomado moldes de sus huellas (lo que ha permitido descartar que se trate de lobos o perros salvajes) y en ocasiones han sido fotografiados o filmados. Así se ha apreciado que no presentan las características de los grandes felinos conocidos. Unos parecen panteras negras, pero son de mayor tamaño y sus orejas no son cortas y redondeadas, sino triangulares y alargadas. Otros se asemejan a pumas negros, pero nunca se ha confirmado que exista una variedad de estos felinos con este color de pelaje. En cuanto a los jaguares, su particular constitución no se corresponde con la de los ABC.
Se les ha relacionado con ataques a ovejas, ciervos, corzos e incluso caballos, en los que, al parecer, han practicado el modus operandi de los grandes felinos: desgarrar las gargantas y devorar los cuerpos de sus víctimas de forma metódica, empezando por el cuello y siguiendo por los órganos blandos internos. A veces se han limitado a extraerles la sangre, por lo que algunos criptozoólogos han querido identificar los ABC con el chupacabras de América Latina. También se han producido ataques a humanos, aunque constituyen la excepción. En todos los casos después de un breve período de tiempo desaparecen sin dejar rastro.

OTROS CASOS ESPAÑA
Se han notificado casos de ABC en Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Finlandia, Dinamarca, Rusia, Alemania, Austria y Francia. Y el caso de Mijas no es el primero en nuestro país. En 1986 un misterioso depredador nocturno, que algunos testigos describieron como “un gran gato”, mató numerosas ovejas en las áreas de Las Cinco Villas (Zaragoza) y Las Bárdenas Reales (Navarra). Las matanzas de ganado se repitieron en 1998 en Navarra. Los habitantes de la zona responsabilizaron de los ataques a un “perro negro” de un tamaño descomunal. En 1997 unas cien ovejas murieron en el Valle de Las Encartaciones (Vizcaya) tras ser atacadas por un animal que un testigo describió como “una forma oscura”. En esta misma provincia se llevó a cabo en abril de 2003 un espectacular despliegue policial para intentar capturar un gran felino que había sido visto en las proximidades de Armintza. Y, sin abandonar la zona, en noviembre de 2005 se denunció en Gorliz la presencia de una pantera negra cerca de un hospital próximo a la playa. La Ertzaintza se desplazó al lugar e incluso un agente disparó contra el animal, pero éste consiguió escapar. La misma clase de extraña bestia estuvo matando ovejas en 1999 en los alrededores de San Ciprián de las Viñas (Ourense) y en 2002 en la serranía de Ronda (Málaga), donde un testigo declaró que “un animal extraño, como un gato grande de color pardo y de unos 50 kilos”, había saltado sobre el capó de su coche para atravesar la carretera. En mayo de 2004, “algo” que dejó unas huellas similares a las de un felino de gran tamaño decapitó a 25 corderos en Villalengua (Zaragoza).

 

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