La leyenda del Callejón del Sapo. - Relatos del Lado Obscuro

La leyenda del Callejón del Sapo.

La leyenda del Callejón del Sapo.

(Leyenda popular de la Ciudad de México - Adaptacion radiofonica del programa, Relatos del Lado Oscuro de La HR1090am)

Hace varios años, jugaba con mis amigos. Estábamos tronando cuetes, en el callejón del Sapo de la ciudad de México, cuando, una anciana salió.

-          ¡Jovencitos!, dejen de profanar este lugar

Váyanse a hacer escandalo a otra parte.

-          ¡Hay señora!... ni que fuera de usted la calle.

-          Ja ja ja ….

-          No, no chamaco latoso, no es mía pero si conozco la historia de este lugar, y le tengo respeto.

La anciana me tomo del brazo, y alejándome del callejón. Me conto los sucesos trágicos que hay ocurrieron.

En la época de la inquisición, un rico español vivía en el callejón, con su esposa una bellísima mujer.

-          Quieres más café querido.

-          ¡No!... no ya me voy…

-          Pero ya es tarde, pensé que tu yo podríamos…

-          Nada… que no esperes despierta.

El hombre salió azotando la puerta, y la mujer se echó a llorar…

-          ¡Ay, señora!... Ya no llore, por favor. Se le van a secar los ojos

-          Ay, Juanita es que ya no soporto mas esta situación, mi esposo me tiene completamente abandonada, y todas las noches se va de parranda.

Se está gastando toda su fortuna en vino y seguramente en mujeres.

-          Eso es porque ya llevan varios años de casados y usted no le ha dado un hijo, señora.

¡Por que no va con la hechicera!... Ella podría darle un brebaje para la fertilidad, si usted queda embarazada tendrá el amor, el reconocimiento de su marido.

-          Ay, juanita, no sé si deba. Ya sabes que dice el cura, que la magia y la brujería, pues... pues son cosas del demonio.

-          Pero esta es magia blanca, señora.

Además nadie lo sobra, yo le guardare el secreto.

-          Está bien, no tengo ya nada que perder. Mañana en cuanto salga mi esposo llévame con la hechicera.

La hermosa mujer, convencida por la única criada que les quedaba. Fue a consultar a la hechicera.

-          Aquí veo que el problema no es tuyo, si no de tu hombre. Es el… El que no puede tener hijos.

Así que no serviría de nada que tú tomaras algo.

-          Entonces qué es lo que puedo hacer, mi esposo nunca aceptara que él es, el culpable de que no tengamos hijos.

-          No te desesperes, aquí veo que si tendrás un hijo. Estas destinada a engendrar el ejemplo de la unión entre las sangres.

-          ¿La unión entre las sangres?... Pero si mi esposo y yo somos españoles, ¿a qué se refiere usted?

-          ¡No, no puedo decirte más!... vete, vete… vete y que Dios te proteja.

A pesar de las palabras de la adivina, pasaron varios meses y la mujer no lograba quedar embarazada, y en una mañana al despertar la mujer.

-          Ha, aquí estas, no te escuche entrar a noche. ¿Quieres ya desayunar?

-          ¡Sí!, envía el desayuno a mi habitación, para dos personas que estoy acompañado.

-          Que???, ¿Quién está contigo?

-          Basta, basta mira que no voy a tolerar tus protestas.

No has sido lo suficientemente mujer para darme hijos, así que no tienes derecho a reclamar nada, ¡Entiendes!.

-          Pero como te atreves a traer una mujer suela a nuestra casa.

Esto no es posible…

La mujer se abalanzó contra el esposo, pero este la tumbo de una bofetada.

-          ¡Cállate!,  Y ordena el desayuno.

La mujer, se hundía en sí misma, en medio de lágrimas y sollozos, hasta que llego Juanita.

-          Señora, levántese del suelo, tome mi mano, venga le voy a poner un poco de manteca en ese golpe.

-          ¡Ay, juanita!

Ya no sé, que es lo que debo hacer…

-          Si usted me autoriza, yo podría poner  veneno en el desayuno del señor.

-          Ay... no Juanita… No por Dios, como se te ocurre eso.

La criada pensó que siendo cómplice de la señora, podría manejarla a su antojo cuando heredara la fortuna de su marido.

Un día que la infeliz mujer, estaba al borde del suicidio. Encerrada en su habitación, escucho que alguien tocaba su ventana. Era un joven indígena, muy apuesto, que con dulces palabras la consoló.

-          ¿Que desea?

-          ¡Darle esta flor, señora!.. ¡Deje de llorar!

Nada vale la pena las lágrimas, de una mujer que es tan bella por fuera y por dentro.

-          ¿Quién eres tú?

-          Un, hombre que solo vive para contemplarla. –Siempre lo hago desde lejos, usted es la razón de mis días. –Y mi obsesión por las noches. –Perdone mi atrevimiento, por acercarme. Pero no soporte verla tan triste.

-          ¡Anda, entra!... -¡Entra por la ventana!

Desde ese día la mujer, comenzó a recibir al joven apuesto, a escondidas de su marido. Al cabo de varias semanas quedo embarazada.

-          ¡Ale!, ten querida.

-          ¡Ahhh!!! –¿Qué es esto?

-          ¡Pues un regalo, ábrelo!

-          Que hermosa gargantilla.

-          Jee… para una hermosa mujer.

-          Gracias, muchas gracias.

-          Mira hace juego con los aretes, que te di el lunes. y ya encargado la pulsera. –¿No quieres salir a caminar?

-          Creo que sí, eso me vendría muy, muy bien.

-          Venga!!!, salgamos. –Toma mi brazo, no quiero que te vayas a tropezar.

-          Ah!!! Por cierto, quería pedirte que me permitas buscar otra sirvienta. Juanita se está volviendo muy desobediente. –Y pues…. Ya no la quiero en la casa.

-          Como tú quieras. –Si lo deseas busca a dos criadas, necesitaras ayuda cuando nazca él bebe.

El esposo no sospechaba que el hijo, no era suyo y colmaba de atenciones y regalos a su mujer. La criada por su parte al ver roto sus ambiciosos planes. Pidió a la hechicera, que le hiciera un trabajo negro. De venganza para su ama.

-          Juana, mira ten este dinero. Toma tus cosas y vete. -¡Ya no te necesitamos!

-          Pero patrón, porque….

-          Mira, mira, mira… La señora ya no está contenta contigo. Anda recoge tus cosas.

-          Está bien… Pero creo que usted debe saber que el hijo, que espera la señora no es de usted, sino de un joven indígena. Que la visita por las noches, cuando usted sale… hum…

-          Ah!!! ¿Cómo te atreves a hablar así de tu ama? –Ella tenía razón en no quererte en esta casa. -¡Eres una bruja!

¡Te entregare a la santa inquisición!

-          No, no haga eso señor…. Ya me voy…

-          Benito, Manuel, detengan a esa mujer.

Con los tormentos que le hiso sufrir la inquisición, la criada delato a la hechicera y ambas fueron quemadas en la hoguera.

Pero por las noches el esposo, escuchaba una voz, él no lo sabía pero era la voz de la bruja, que le decía, “Vigila a tu mujer… Regresa a las cinco de la tarde a tu casa…”

-          Eh, eh…

-          Querido, estas bien??? Despierta, despierta.

-          Ah!!! Que solo ha sido una pesadilla.

Sin embargo, el esposo hiso caso de la voz, y al día siguiente regreso en punto de las cinco a su casa. Entro sin anunciarse hasta la recamara de su mujer. Y la descubrió en los brazos del apuesto indígena.

-          ¡Mujerzuela! –No podía creerlo, los dos morirán.

-          Espere, ella no tiene la culpa. Recuerde está embarazada.

-          ¡Nooo!!!

El marido saco su pistola, la cual hiso un sonoro disparo…

Pero cuando vio la pistola, el joven indígena se lanzó sobre el esposo. Y del forcejeo el arma se disparó, matando al rico español. Cuando los guardias llegaron, la mujer avergonzada. Conto otra versión de los hechos.

-          Este hombre es un asaltante.

Entro a mi habitación… Y cuando mi esposo acudió por mis gritos, lo espero detrás de la puerta. Lo golpeo, le quito el arma… Y lo matooo!!!!

-          ¡No!, nooo… Pero como puedes decir eso. Yo te amo.

-          No, yo no lo conozco… llévenselo… llévenselo…

-          No, no suéltenme…. Puedo explicar lo que sucedió… Amor mío, di algo…

Las autoridades no le creyeron al indígena, y lo sacrificaron a garrote vil. Al poco tiempo la mujer dio a luz, a un engendró espantoso. Muy parecido a un sapo, debido al maleficio de la hechicera.

La madre lo mantuvo escondido, pero cuando el engendro se enteró de la verdadera historia de sus madre. Empezó a escaparse por las noches.

La anciana contaba, que el engendró;

“acechaba entre las sombras, descargando todo su  odio y venganza, sobre las personas que caminaban por este callejón.

Cuando veía que alguien se acercaba, saltaba sobre el. Fracturándole los huesos con su enorme peso. Y atrapándolo con su piel viscosa y pestilente. Para tragárselo con su enorme y babeante boca.

Las víctimas eran incapaces de defenderse…. y veían como eran introducidas en las repugnantes entrañas, del despiadado ser. Que las tragaba vivas, para sufrir una gran tortura, entre los movimientos digestivos de la bestia.

Este Monstruo sembró  terror entre la población, hubo muchas persona desaparecidas. La policía no pudo capturarlo. Pero una bruja de magia blanca, hiso un conjuro para dormirlo.

Por eso, si alguien pasa por este callejón haciendo ruido. Podría despertarlo.”

 

Esas últimas palabras me llenaron de horror y con voz temblorosa le dije.

Ya, ya no siga señora…. Si nosotros ya nos estamos yendo, vea. Ya me fui.…

 

Link al Audio del programa donde se narra esta Leyenda.